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10 técnicas de mierda para superar el síndrome postvacacional

 

No quedan días de ver anos, como decía Amaral. Desgarramos nuestro corazón de ese verano que nos hace desnudarnos para tostarnos al sol. Agosto se consume y se apaga como una cerilla quemada y nos toca a todos volver a la ciudad, al talego, a la rutina de nuestra vida que dejamos hace semanas en stand by como el televisor. Esa chocante manera de pasar de estar en calzoncillos en casa a estar enfollonado hasta los topes en la oficina provoca importantes episodios de estrés conocido como síndrome postvacacional. Se acaba la horchata, los mojitos, las siestas, los paseos playeros... Comienzan en cambio los coleccionables por fascículos, la vuelta al gimnasio, la compra de lechuga...

Hemos preparado para ti 10 técnicas de mierda para superar el síndrome postvacacional. No olvides comentarlas!

1. Hacerse pajas con el dedo gordo metido en el culo

El fin del verano no supone el fin de las calenturas, la alta visibilidad de los cuerpos, de esas carnes, el aumento de la líbido tiene que hallar su vía de escape y ya sabemos que el pecadillo de Onan, para hombres y mujeres, es de lo más recursivo cuando volvemos a casa. Hay quien incluso se lanza a explorar nuevas técnicas para romper con esa cotidiana rutina que ahora cuesta retomar, por ejemplo haciéndose La pistolilla.



2. Apuntarse a un curso de Excel

Apúntate a un curso de algo, yo que sé. Por ejemplo a un curso de Excel que no vas a usar en tu puñetera vida. Hay mucha gente que se inscribe cuando ve el logotipo de Excel, que es una "X" y piensa que es algo sobre porno y eso. O quién sabe, igual acabas sabiendo Excel y pegas el pelotazo de tu vida. En mi curro por ejemplo casi todo el mundo usa excel. Lo usan para todo. Es más, el otro día le pedí a un compañero que me pasáse algunas películas para ver en estos días y el tipo me las metió en un casilla de Excel!! Te lo puedes creer? Que manía con el Excel. Yo desde luego, lo mejor que se me ocurre hacer con una tabla de Excel es esto:

 
 
Foto vía link

3. Coleccionar películas de Cantinflas

Cómprate las pelis de Cantinflas, que seguro las vuelen a lanzar otra vez en fascículos. Igual hasta acabas descubriendo al genio, o te haces un expertillo o expertilla y te contratan de tertuliano, que eso se lleva mucho ahora. Todo el mundo está que no caga con Juegos de Tronos. Pues ahora se original, siéntete diferente, así la vuelta a la rutina será más llevadera.



4. Hacerse la dieta Duncan Dhu

Hazte una dieta y así pierdes todo el tocino que has ganado en verano. Por ejemplo puedes sustituir la famosa dieta Dukan por la nuestra: La dieta Duncan Dhu, que consiste en escuchar todo el rato a Duncan Dhu durante tres meses. Pierdes peso, así sin sentido ninguno.



5. Apuntarse a un curso de pellizcos en los párpados

Apuntarse a un curso es un clásico entre los clásicos de Septiembre. Inscríbete en cursos estúpidos y raros, como por ejemplo en el Curso para Darte Pellizcos en los Párpados hasta que se te hinchen, verás que guapo. Como este hay mogollón de cursos en los paneles de corcho, de esos que te encuentras en la puerta de la panadería o el estanco de tu barrio. ¿Conoces alguno capaz de superar a este?


Cursos para darse pellizcos en los párpados - Homologado para gilipollas


6. Planificar destruirle la vida a alguien

Al cabronazo ibérico no le tiembla el pulso ni le supone duda moral alguna esquivar su irritante vuelta al trabajo, pagándolo con toda la inquina contra sus semejantes con tal de no sufrir en sus carnes tan durísimo estrés. Él se levanta por la mañana y piensa en que, antes de dedicar el día a resoplar y lamentar la dureza del trabajo prefiere volcar su odio acumulado contra sus compañeros, colegas, etc. 

Él tira su karma por un terraplen y fabrica maquiavélicamente en su cabeza frases retorcidas que escupirá a su alrededor sin dejar títere con cabeza. "Para putearme yo, puteo a los demás", piensa. La terapia funciona, pero no nos hacemos responsables de que luego quieran matarte en el trabajo.



7. Gastarse los dineros en gilipolleces

Derrocha el poco dinero que te queda de las vacaciones, si es que algo quedó, en comprarte gilipolleces y cosas innecesarias, fórrate de adquisiciones materiales para sofocar tu inestabilidad mental, por ejemplo puedes comprarte unas Migafas o una chaqueta de pimiento frito por una barbaridad de pasta. Haberte gastado trescientos pavos en estas dos tonterías te hará sentir del carajo en cuanto tomes conciencia de tu cagada.

Migafas - 199€
100% Pan de pueblo

Chaqueta Pimiento Frito - 145€
100% Pimiento de la huerta frito en aceite de oliva virgen extra


 8. Infiltrarse en un recorte de pandillas

Infíltrate o echa una solicitud para entrar en el recorte de pandillas. En Septiembre siempre hay convocatorias e igual te ganas una chaqueta de chandal fit fit gratis. Eso sí, no olvides que esto puede ser el suicidio de tu reputación si no consigues salir a tiempo. Buscar proyectos, intrépidas aventuras y nuevas sensaciones en tu vida después de las vacaciones puede acabar en tragedia.  



 9. Hacer guarradas con la comida

No te gustan los cursos, no te gusta Cantinflas, no te gustan las dietas. Bueno, no te preocupes, siempre quedará para ti una tarea la mar de entretenida: hacer guarradas con la comida. Guarradas gráficas, quiero decir, como por ejemplo este desayuno que me zampé el otro día y ejem...
Haz composiciones pictóricas, por ejemplo con el típico plato de salchicas gordas con huevos, hazle una foto y súbela a Instagram. Vas a ser el tio más mierda de toda la red, pero y qué, ahí está tu pedazo de plato, tu pedazo de foto y tu guarrada. 


10 Hacerse fan de tuputamadre


Este cartucho hay que intentar dejarlo para el final, como última bala. Haz te fan de Tu puta madre y mira cada día la cantidad de chorradas sin sentido que decimos. También tienes un filón con eso de decirle a tus amigas y amigos cuando les veas "-Sabes de quién me he hecho fan? De tu puta madre".
Espero que encontréis el alivio a vuestra mierdosa vuelta en este artículo.


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